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Uriel Ortiz Ruiz en Coloquio con Don Clímaco: EN CUANTO AL POT DE BUCARAMANGA HAY MUCHAS PRESIONES DE DIFERENTES ACTORES, PERO NO INTERESES PARTICULARES DE LOS CONCEJALES

Uriel Ortiz Ruiz, Concejal de Bucaramanga
Uriel Ortiz Ruiz, Concejal de Bucaramanga
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Cuando vi aparecer en la puerta de mi destartalada covacha al Concejal de Bucaramanga, tuve una extraña sensación, porque siempre llegaba el día de elecciones a llevarme a las urnas a votar y por su glorioso partido liberal. Hasta que un día le eché el cuento de la señora que se había separado 4 veces de maridos con diferentes características, pero para el caso de Uriel Ortiz,  había que limitarme al argumente de la rebelde señora para separarse del último que era miembro del partido liberal: “es que los liberales cuando están arriba no hacen nada”.

Pero no, mi buen amigo no se había adelantado en varias semanas para llevarme a las urnas, sino que venía preocupado porque le habían dicho que estaba muy mal de salud. Le dije que a pesar de lo achacoso que me encuentro, todavía resisto otro buen número de días vivo, aunque muchos rezan, no sé porque, para que ese día se adelante pronto. Pero como de costumbre, aproveche su protocolaria visita para “acribillarlo” con preguntas…

¿DON CLÍMACO: Don Uriel Ortiz cuénteme, ¿qué ha pasado con el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, en el Concejo de Bucaramanga, que anda más demorado que la segunda venida de Cristo?

don climacoURIEL ORTIZ RUIZ: Desafortunadamente, Don Clímaco, la Mesa Directiva del Concejo y la Comisión respectiva no le ha dado el acelere que éste proyecto necesita, pero ya ésta semana, por fin después de varios meses, se empezó a estudiar en la Comisión. Ahí se dio lectura a la nueva ponencia que no tiene el mismo sentido de la presentada anteriormente, que era negativa.

DON CLÍMACO: Pero Uriel, es que las malas lenguas dicen que hay muchos intereses por debajo de la masa en cuanto al POT. ¿Usted si cree que eso es cierto?  

URIEL ORTIZ RUIZ: La verdad, buen señor, a mí no me consta nada de eso. Usted sabe perfectamente que en el Plan de Ordenamiento Territorial hay muchas presiones de diferentes actores, los unos para que lo aprueben y otros para que no. Y todo eso, por supuesto, tiene su influencia en el Concejo Municipal de la ciudad. Pero que haya interés particulares aquí de los Concejales, no lo creo en ningún momento.

DON CLÍMACO: Los urbanizadores ¿ejercen sus presiones en cuanto a definiciones particulares en el Plan de Ordenamiento?

URIEL ORTIZ RUIZ: Pues creo, Don Clímaco, que ellos deben tener sus intereses, porque eso incide directamente en el tema de construcción, en el tema del suelo de Bucaramanga. Pero ellos también han sido respetuosos con el Concejo y, hasta donde yo sé, no ha habido ninguna presión indebida para que se perjudique la normal marcha de la aprobación de este POT.

DON CLÍMACO: Hay una gran preocupación de amplios sectores de la ciudad por la parte oriental de Bucaramanga, la zona verde de la ciudad. ¿Será que por entre las curvas está la posibilidad de permitir urbanizar ese sector?  

URIEL ORTIZ RUIZ: No creo. El alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, ha sido tajante desde su campaña electoral de que los cerros orientales no se iban a tocar y en el POT,  afortunadamente,  viene bien delimitado el tema, y por ahora, no está previsto que sobre eso exista una discusión preocupante.

DON CLÍMACO: Y cambiando de tercio, como en los toros, ¿cómo va el ambiente dentro del Concejo Municipal de la ciudad?  Tengo entendido que, como dicen las señoras, están agarrados de las mechas…    

URIEL ORTIZ RUIZ: Pues desde que el actual presidente  -Edgar Suarez Gutiérrez- y la mesa directiva no den las garantías al partido liberal y a las demás colectividades que no estamos en las mayoría, pues ve a haber tema de confrontación, Don Clímaco. Porque aquí lo único que estamos exigiendo es que se cumpla el reglamento, que se le den las garantías a los partidos, a las bancadas, para ejercer el control político, para ejercer sus funciones, y eso, buen señor, es lo único que nos anima y lo único que estamos solicitando.

DON CLÍMACO: O sea que mientras el Presidente de la República se empecina en hacer la paz con las FARC, ustedes aquí entre concejales se hacer la guerra de lo bueno…

URIEL ORTIZ RUIZ: Pues el actual presidente del Concejo Municipal de Bucaramanga lo ha querido de esa manera, porque le repito, Don Clímaco, no le ha querido dar las garantías a las bancadas para ejercer sus funciones y yo creo que cuando a usted no le respectan sus derechos usted, de cualquiera manera, procura acrecerlos respetar.

DON CLÍMACO: Mire, Uriel, hay un tema que preocupa mucho a la opinión pública de la ciudad, porque por encima de todo lo que se diga oficialmente, la seguridad en Bucaramanga está muy mal. ¿Ustedes si se han dedicado  en esa materia?  

URIEL ORTIZ RUIZ: Si. Y no solo hemos discutido el tema en sí de la inseguridad sino de la problemática, de donde viene esa inseguridad.  La solución no es colocar policía y más policía, sino ir a la raíz del mal. Yo creo que esto viene de la descomposición de la familia, viene desde los niños, niñas y adolescentes, sobre los cuales hoy en día no estamos ejerciendo una formación integral. Luego las cosas tienen ese origen. Porque por más policía que se coloque,  no daríamos abasto sino controlamos la raíz de las dificultades.

DON CLÍMACO: Y en ese tema me surge una preocupación que durante mucho tiempo se ha planteado como caldo de cultivo de muchos problemas sociales, el sector norte de Bucaramanga. ¿Nos hemos olvidado de esas gentes?

URIEL ORTIZ RUIZ: Para nada Don Clímaco. Estoy seguro que es el sector donde más recursos se han inyectado, no solo del orden municipal, sino también departamental y nacional. Lo que pasa es que, le insisto, tenemos que volver los ojos a la conformación de la familia, la estructura familiar, ver de dónde vienen estos niños, niñas y adolescentes. De hogares descompuestos, de hogares que no tienen un rumbo cierto y, ahí, es donde tenemos que trabajar para formar verdaderos ciudadanos.

Mientras Uriel Ortiz se despedía y se iba, me dejo saber, como quien no quiere la cosa, que su amado partido liberal ha tomado la decisión de estar con Juan Manuel Santos y que a eso le están jugando y apostando, creyendo él que van a tener éxito en esta campaña. Yo para mis adentros sentí un maléfico placer cuando,  solo mentalmente, me repetí: “no se oye, padre”.